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Este contenido tiene fines informativos y educativos, no constituye un diagnóstico ni sustituye la consulta con un profesional de la salud. Si presentas síntomas de artritis reumatoide, consulta a un médico para su diagnóstico y tratamiento oportuno.
¿La medicina complementaria de Rilassáre reemplaza a la medicina tradicional?
No. Nuestros protocolos de medicina complementaria (nutrición, apoyo psicológico y medicina general) están pensados como un auxiliar de los tratamientos que el paciente ya esté recibiendo, nunca como un sustituto. Cada caso es valorado de forma individual por nuestro equipo médico, ya que ninguna intervención está exenta de riesgos y su idoneidad depende del historial clínico de cada persona.
¿Qué es la artritis reumatoide?
La artritis reumatoide es un trastorno inflamatorio crónico que puede afectar más que solo las articulaciones. En algunas personas, la afección puede dañar distintos sistemas corporales, incluida la piel, los ojos, los pulmones, el corazón y los vasos sanguíneos.
La artritis reumatoide es un trastorno autoinmunitario que ocurre cuando el sistema inmunitario ataca por error los tejidos del cuerpo.
A diferencia del daño por desgaste de la osteoartritis, la artritis reumatoide afecta el revestimiento de las articulaciones y causa una dolorosa hinchazón que puede finalmente causar la erosión ósea y la deformidad de las articulaciones.
La inflamación asociada a la artritis reumatoide es lo que también puede dañar otras partes del cuerpo. Si bien los medicamentos nuevos han mejorado las opciones de tratamiento en gran medida, la artritis reumatoide grave aún puede causar discapacidades físicas.
Síntomas de la artritis reumatoide
Los signos y los síntomas de la artritis reumatoide pueden incluir los siguientes:
- • Articulaciones sensibles, calientes e hinchadas.
- • Rigidez articular que generalmente empeora por las mañanas y después de la inactividad.
- • Cansancio, fiebre y pérdida del apetito.
En sus inicios, la artritis reumatoide tiende a afectar primero las articulaciones más pequeñas, especialmente las que unen los dedos de las manos con las manos y los dedos de los pies con los pies.
A medida que avanza la enfermedad, los síntomas suelen extenderse a las muñecas, las rodillas, los tobillos, los codos, la cadera y los hombros. En la mayoría de los casos, los síntomas se producen en las mismas articulaciones en ambos lados del cuerpo.
Alrededor del 40% de las personas que padecen artritis reumatoide también presentan signos y síntomas que no impliquen a las articulaciones. Las zonas que pueden estar afectadas incluyen las siguientes:
- • Piel.
- • Ojos.
- • Pulmones.
- • Corazón.
- • Riñones.
- • Glándulas salivales.
- • Tejido nervioso.
- • Médula ósea.
- • Vasos sanguíneos.
Los signos y los síntomas de la artritis reumatoide pueden variar en intensidad e incluso pueden aparecer y desaparecer. Los períodos de mayor actividad de la enfermedad, denominados brotes, se alternan con períodos de remisión relativa, cuando la hinchazón y el dolor se disipan o desaparecen. Con el paso del tiempo, la artritis reumatoide puede provocar que las articulaciones se deformen y salgan de lugar.
Causas de la artritis reumatoide
La artritis reumatoide es una enfermedad autoinmunitaria. Generalmente, tu sistema inmunitario ayuda a proteger el cuerpo de una infección o de una enfermedad. En la artritis reumatoide, el sistema inmunitario ataca el tejido sano en las articulaciones. También puede causar problemas médicos en el corazón, los pulmones, los nervios, los ojos y la piel.
Los médicos no saben con certeza lo que inicia este proceso, aunque parece probable que exista un componente genético. Si bien los genes no causan por sí solos la artritis reumatoide, pueden hacer que una persona tenga más probabilidades de reaccionar a factores ambientales, como la infección con determinados virus y bacterias, que pueden desencadenar la enfermedad.
Factores de riesgo
Los factores que pueden aumentar el riesgo de padecer artritis reumatoide incluyen:
- •El sexo. Las mujeres son más propensas que los hombres a desarrollar artritis reumatoide.
- •Edad. La artritis reumatoide se puede producir a cualquier edad, pero más frecuentemente comienza a mediana edad.
- •Antecedentes familiares. Si un familiar padece artritis reumatoide, el riesgo de que padezcas la enfermedad puede ser mayor.
- •Tabaquismo. Fumar cigarrillos aumenta el riesgo de desarrollar artritis reumatoide, especialmente si tienes una predisposición genética a desarrollar la enfermedad. Fumar también parece estar asociado a una gravedad mayor de la enfermedad.
- •Sobrepeso. Las personas que tienen sobrepeso parecen presentar un mayor riesgo de desarrollar artritis reumatoide.
Diagnóstico de la artritis reumatoide
La artritis reumatoide puede resultar difícil de diagnosticar en las etapas tempranas, debido a que los signos y síntomas tempranos son similares a los de muchas otras enfermedades. No hay un único análisis de sangre o hallazgo físico que confirme por sí solo el diagnóstico; este siempre debe ser establecido por un médico.
Durante la exploración física, el médico revisará las articulaciones para detectar hinchazón, enrojecimiento y temperatura. El médico también puede evaluar tus reflejos y fuerza muscular.
Análisis de sangre
Las personas con artritis reumatoide suelen tener una alta velocidad de sedimentación globular (VSG) o de nivel de proteína C reactiva, lo que indica la presencia de un proceso inflamatorio en el cuerpo. Otros análisis de sangre comunes buscan anticuerpos reumatoideos y antipéptidos cíclicos citrulinados.
Pruebas de diagnóstico por imágenes
El médico puede recomendar radiografías para ayudar a controlar el avance de la artritis reumatoide en las articulaciones con el tiempo. Las pruebas por resonancia magnética y ecografía pueden ayudar al médico a determinar la gravedad de la enfermedad en el cuerpo.
Complicaciones de la artritis reumatoide
La artritis reumatoide aumenta el riesgo de desarrollar:
- •Osteoporosis. La artritis reumatoide en sí, junto con algunos medicamentos utilizados para tratarla, pueden aumentar el riesgo de osteoporosis, una afección que debilita los huesos y los hace más propensos a las fracturas.
- •Nódulos reumatoides. Estos bultos firmes de tejido se forman con mayor frecuencia alrededor de los puntos de presión, como los codos. Sin embargo, pueden formarse en cualquier parte del cuerpo, incluidos el corazón y los pulmones.
- •Sequedad en los ojos y la boca. Las personas que tienen artritis reumatoide son mucho más propensas a desarrollar el síndrome de Sjögren, un trastorno que disminuye la cantidad de humedad en los ojos y la boca.
- •Infecciones. La artritis reumatoide en sí y muchos de los medicamentos utilizados para combatirla pueden afectar el sistema inmunitario y provocar un aumento de las infecciones. Protégete con las vacunas recomendadas por tu médico.
- •Composición corporal anormal. La proporción de grasa en relación con la masa magra a menudo es mayor en las personas que tienen artritis reumatoide, incluso en aquellas que tienen un índice de masa corporal normal.
- •Síndrome del túnel carpiano. Si la artritis reumatoide afecta las muñecas, la inflamación puede comprimir el nervio que irriga la mayor parte de la mano y los dedos.
- •Problemas cardíacos. La artritis reumatoide puede aumentar el riesgo de endurecimiento y obstrucción de las arterias, así como la inflamación del saco que rodea el corazón.
- •Enfermedad pulmonar. Las personas con artritis reumatoide tienen un mayor riesgo de inflamación y cicatrización de los tejidos pulmonares, lo que puede provocar dificultad respiratoria progresiva.
- •Linfoma. La artritis reumatoide aumenta el riesgo de linfoma, un grupo de cánceres de la sangre que se desarrollan en el sistema linfático.
Tratamiento de la artritis reumatoide
La artritis reumatoide no tiene cura. Sin embargo, los estudios clínicos indican que la remisión de los síntomas es más probable cuando el tratamiento, dirigido siempre por un médico, comienza temprano con medicamentos conocidos como medicamentos antirreumáticos modificadores de la enfermedad (DMARD).
Medicamentos
El tipo de medicamento que recomiende el médico dependerá de la gravedad de los síntomas y del tiempo que la persona haya tenido artritis reumatoide. Todos estos medicamentos requieren prescripción y seguimiento médico.
- •Medicamentos antiinflamatorios no esteroides (AINE). Pueden aliviar el dolor y reducir la inflamación. Los efectos secundarios pueden incluir irritación estomacal, problemas cardíacos y daño renal.
- •Esteroides. Los corticosteroides, como la prednisona, reducen la inflamación y el dolor, y retrasan el daño articular. Los efectos secundarios pueden incluir el afinamiento de los huesos, aumento de peso y diabetes.
- •DMARD convencionales. Pueden retrasar el avance de la enfermedad y evitar que las articulaciones y otros tejidos sufran daños permanentes. Los efectos secundarios varían, pero pueden incluir daño hepático e infecciones pulmonares graves.
- •Agentes biológicos. Esta clase de DMARD suele ser más eficaz cuando se combina con un DMARD convencional. También aumentan el riesgo de infecciones.
- •DMARD sintéticos dirigidos. Pueden utilizarse cuando los DMARD convencionales y los agentes biológicos no han sido eficaces. Algunos de estos medicamentos pueden aumentar el riesgo de coágulos sanguíneos y eventos cardíacos graves, por lo que su uso requiere estrecha supervisión médica.
Terapia
El médico puede derivar al paciente a un terapeuta ocupacional o fisioterapeuta que puede enseñar ejercicios para mantener flexibles las articulaciones, así como nuevas formas de realizar tareas diarias que sean más fáciles para las articulaciones.
Los dispositivos de asistencia pueden ayudar a no esforzar las articulaciones doloridas.
Cirugía
Si los medicamentos no evitan ni retrasan el daño en las articulaciones, el médico puede considerar la cirugía para reparar las articulaciones dañadas. La cirugía puede ayudar a restaurar la capacidad de usar la articulación, reducir el dolor y mejorar la función.
La cirugía de artritis reumatoide puede incluir uno o más de los siguientes procedimientos, siempre determinados por el médico tratante:
- •Sinovectomía. Extirpación del revestimiento inflamado de la articulación (sinovial).
- •Reparación del tendón. Reparación de tendones aflojados o rotos alrededor de la articulación.
- •Fusión de la articulación. Para estabilizar o realinear una articulación y aliviar el dolor.
- •Reemplazo total de la articulación. Se retiran las partes dañadas de la articulación y se introduce una prótesis.
La cirugía conlleva riesgos de sangrado, infección y dolor, que deben analizarse con el médico.
Medicina regenerativa y protocolos de apoyo
Las células madre son objeto de investigación como posible terapia de apoyo en distintas afecciones ortopédicas y autoinmunes, incluida la artritis. La investigación en esta área continúa en desarrollo y los resultados varían de una persona a otra.
En Rilassáre Clinic, estos protocolos se ofrecen exclusivamente como un complemento de apoyo bajo valoración médica individual, nunca como sustituto del diagnóstico ni del tratamiento indicado por el médico tratante. No diagnostican, curan ni garantizan la regeneración del cartílago ni la remisión de la enfermedad.
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Resolvemos tus principales dudas sobre artritis reumatoide.
¿Qué es la artritis reumatoide?
Es un trastorno inflamatorio crónico y autoinmune en el que el sistema inmunitario ataca por error el revestimiento de las articulaciones, causando dolor, hinchazón y, con el tiempo, posible daño articular.
¿La artritis reumatoide tiene cura?
No. La artritis reumatoide no tiene cura, pero con tratamiento médico temprano (medicamentos antirreumáticos y terapia) muchas personas logran la remisión de los síntomas y una buena calidad de vida.
¿Cuándo debo consultar a un médico por artritis reumatoide?
Debes consultar a un médico si presentas rigidez, hinchazón y dolor persistentes en las articulaciones, especialmente si empeoran por las mañanas, ya que un diagnóstico y tratamiento temprano mejoran el pronóstico.